Montaña 7 colores en Perú

Existe un lugar al sur del Perú donde una montaña atrae la mirada, no tanto por su imponencia, sino más bien por su vistosidad. Hablamos de Vinicunca, o montaña arcoíris, la cual se ha convertido en una de las mayores atracciones turísticas de la tierra de los Incas.

Ubicado en la Cordillera de Vilcanota -al sureste de la ciudad del Cusco- Vinicunca ofrece un espectáculo maravilloso, desde el mismo camino que conduce a él. Se trata de un recorrido de aproximadamente cinco horas en auto y a pie que, si bien demanda una elevada exigencia física, culmina en una imagen de postal que queda grabada para siempre en la memoria del viajero.

Esta paleta de colores, parecida a un arcoíris no es casualidad, se debe enteramente a los diferentes componentes minerales del suelo. Por ejemplo, los tonos verdosos implican la presencia de hierro, magnesio y óxido de cobre; los amarillos resaltan el azufre; los blancos están formados por arena de cuarzo y roca caliza, y los rojos se componen de arcilla y argilitas (rocas de mica y cuarzo).

Con 5,200 metros sobre el nivel del mar, este destino es uno de los favoritos de los amantes del alpinismo. Pasar por la cumbre de la Montaña Arcoíris es una parada obligada en una excursión hacia el Nevado Ausangate; un cerro sagrado para la cultura cusqueña. Pero además de ser la sede para todo tipo de deportistas, los entusiastas de la cultura también pueden hacer un pequeño viaje  sólo para conocer el monte y ver cuál es el estilo de vida de las alturas andinas, contemplar las cabañas con chimeneas humeantes, las manadas de alpacas y experimentar las bajas temperaturas del lugar.

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